Partiendo del concepto «Snoezelen» se comienza a desarrollar el proyecto en las torres de la huerta.
Snoezelen se puede definir como el despertar sensorial y la interacción con diferentes tipos de elementos donde aprendemos de diferentes experiencias sensoriales a comunicarnos. Podemos decir que es la estimulación a través de los sentidos en un entorno idóneo.
Actualmente, estas salas se encuentran en centros destinados a personas con algún tipo de enfermedad, por lo que no pueden ser utilizadas por cualquiera.
Los efectos Snoezelen son beneficiosos para cualquier persona, ya sean niños o personas mayores, presenten algún tipo de enfermedad o no, ya que se fomenta la relajación, la confianza y se mejora en la atención. Ayuda a mejorar el bienestar físico, emocional y la calidad de vida de las personas.
Por este motivo, me planteo conocer las salas Snoezelen y sus técnicas, para poder aplicarlo al resto de la sociedad desde un punto de vista más lúdico.
Propongo las torres de la huerta de Alicante como una experiencia no solo cultural sino también terapéutica y educativa.
Estamos ante unas construcciones con un alto valor cultural y un desconocido valor espacial. Busco un lugar que podamos visitar y se nos presente como un mundo mágico en su interior desarrollando los diferentes tipos de estimulación al igual que se realizaría en las salas Snoezelen, pero aprovechando las características arquitectónicas que nos ofrecen las torres, desarrollando pequeñas modificaciones para el desarrollo de los estímulos y amplificando los que ya existen.
Estimulación sobre el área visual a través de focos que intensifiquen la luminosidad de algunas tonalidades cromáticas sobre colores vivos.

Actuación sobre el área táctil con materiales con suficiente contraste y que sean accesibles a nivel manipulativo.



El uso del olfato como uno de los sentidos más utilizados en el análisis sensorial y capaz de generar recuerdos vividos.

Creación de sensaciones táctiles-hápticas que son percibidas a través de la piel y el movimiento. Coordinación visomotora provocando la atención y el seguimiento visual de los usuarios.

Recorridos infinitos que te trasportan a las diferentes salas en un ambiente de incertidumbre y penumbra.





Llegar al final del recorrido y encontrarte con el exterior, con la lluvia o el sol, y las vistas de otras torres sin saber lo que te espera en su interior.

Propongo volver a llenar de vida estas torres, que la ruta que se está realizando para darlas a conocer, se complete con la visita de su interior, y que esta visita no resulte indiferente. Aprovechar sus características para desarrollar un espacio multisensorial diferente y complementario a los ya existentes y que pueda ser disfrutado por cualquier persona.

Poder ascender por las torres y que cada sala se nos muestre como un mundo sensorial diferente. Un espacio que sin darnos cuenta actúa positivamente en nosotros.
Propongo la arquitectura como herramienta terapéutica. La arquitectura como instrumento capaz de generar relajación, estimulación, comunicación y movimiento en aquellas personas que la experimentan y la viven.
